En los alrededores del Mercado Egipcio o de las Especias se colocan al aire libre numerosos artistas callejeros que muestran y venden su obra como en cualquier ciudad del mundo. Uno de ellos era este calígrafo muy solicitado.
Delante de nosotros, una mujer se hizo escribir sobre un plato numerosos textos que iba dictando al calígrafo. Cuando le preguntamos nos contó que el plato era para su nieto que iba a cumplir años y los textos eran muestras de felicitación y buenos deseos.
A nosotros nos hizo un precioso cuadro con nuestros nombres en árabe y castellano.
Unas treinta lenguas utilizaron el alfabeto árabe. Los iraníes crearon su propio estilo y perfeccionaron muchos otros. En cuanto a los otomanos, fueron los últimos grandes maestros del arte caligráfico. Bajo su imperio se instauró la ijaza, un título que daba derecho a aceptar un encargo y a enseñar caligrafía. Los otomanos dieron grandes calígrafos como Cheikh al-Amassi en el siglo XVI, que adaptó los diferentes tipos de escritura a la lengua otomana, o Hafe Othman (siglo XVII) que confirió a la caligrafía simplicidad, pureza y gracia. La introducción en 1928 del alfabeto latino en la lengua turca puso fin al último movimiento artístico importante de la caligrafía árabe.
Fuente: tzavta.com.ar
Etiquetas: Arte, Fotografía, Turquía, viajes











Pues que bonita caligrafía. Precioso.
Saludos,
Que bonito blog tienes.
Más que precioso, mágico. Y el recuerdo en palabras tierno y exótico. Saludos .~)
Excelente foto. Me encanta.
me gustaria encontrar o saber quien me pudiera traducir unos nombres en arabe me urge!!!!!!