Hace ya dos años en los que me permitisteis entrar en vuestras vidas. Es cierto que no me elegísteis pero me aceptasteis y eso fue más importante.
Me habéis hecho sentir, como hacía mucho que no lo hacía, que mi persona ha sido importante para vosotros y vosotras. Nos seguiremos viendo, siguiendo nuestras vidas de forma paralela durante un tiempo hasta que éste, inexorablemente, borre las huellas del recuerdo.
Pero, en algún momento, quién sabe cuando, mi imagen volverá a vuestros pensamientos y sé, estoy seguro de ello, que ese momento lo sentiré.
Por mi parte no os olvidaré. Quizás no recuerde vuestros nombres pero siempre tendré un lugar en mi corazón para vosotros como para mis antiguos alumnos y alumnas. No he olvidado ni una de sus caras en este montón de años que llevo trabajando.
Un abrazo para vosotros y vosotras.
Archivo | 21:54











